En el supermercado un bote de miel puede costar la mitad que una miel artesana. ¿Es lo mismo con otra etiqueta? No exactamente. Te explicamos las diferencias reales, sin marear y sin vender humo, que para eso llevamos 11 años metidos entre colmenas en Granadilla.
Qué es la miel cruda
Miel cruda es la que va del panal al tarro con la mínima intervención: se extrae en frío, se cuela para quitar restos de cera y se envasa. Ni pasteurización ni filtrados intensivos. Conserva su polen, sus enzimas y sus aromas tal cual los dejó la colmena.
Qué suele pasar con la miel industrial
Para vender miel a gran escala hay que hacerla cómoda: que esté siempre líquida, siempre igual de color y siempre disponible. Eso se consigue con procesos que la miel cruda no lleva:
Pasteurización. Se calienta la miel para retrasar la cristalización y facilitar el envasado. El calor elimina parte de las enzimas y de los aromas propios de cada cosecha.
Microfiltrado. Se retira el polen y las partículas finas para que quede transparente y uniforme. De paso, se pierde justo lo que hace única a cada miel.
Mezclas de orígenes. Mira la letra pequeña de la etiqueta: muchas mieles de supermercado indican «mezcla de mieles de la UE y no UE». Es legal, pero significa que no sabes de qué flores ni de qué país viene lo que comes.
La pista más fácil: la cristalización
Una miel cruda cristaliza tarde o temprano; es su comportamiento natural. Una miel que lleva dos años en el estante y sigue perfectamente líquida y transparente probablemente ha sido calentada y microfiltrada. Lo explicamos en por qué la miel cristaliza.
¿Entonces la miel de supermercado es mala?
No vamos a decirte eso: sigue siendo miel y sigue endulzando. Pero si buscas el sabor de una cosecha concreta, el polen de una zona concreta y saber quién la ha producido, la miel industrial no te lo puede dar. Es la diferencia entre un producto uniforme y un producto con origen.
La nuestra, para que compares
Nuestra miel sale de 100 colmenas repartidas por los montes de Granadilla, en el norte de Cáceres. La extraemos en frío y la envasamos sin pasteurizar, cosecha a cosecha: por eso la mil flores y la de bosque no saben igual, y por eso cristalizan. En la tienda puedes probarlas y juzgar tú.

