Cuando alguien prueba nuestra miel por primera vez suele preguntar lo mismo: ¿de dónde sale este sabor? La respuesta corta: del sitio. La larga es esta.
Un rincón del norte de Extremadura
Nuestras 100 colmenas están repartidas por los montes del entorno de Granadilla, en el norte de la provincia de Cáceres, junto al histórico pueblo amurallado y su castillo. Es una zona de dehesas, monte bajo y sierras poco urbanizadas: mucha flor silvestre, poca agricultura intensiva y, por tanto, poco pesticida alrededor de las abejas.
Lo que liba la abeja se nota en el tarro
La miel sabe a lo que florece alrededor de la colmena. Por aquí eso significa:
Flora silvestre variada — jara, cantueso, zarza, tomillo y flor de temporada, que dan cuerpo a nuestra miel mil flores.
Encinas, alcornoques y castaños — de sus mielatos sale la miel de bosque, más oscura, menos dulce y con ese punto a regaliz que engancha.
Estaciones marcadas — primaveras de floración explosiva y veranos secos que concentran los néctares. Cada cosecha sale con su matiz: por eso no hay dos años iguales, y no lo disimulamos mezclando.
Trashumancia en pequeño
Movemos las colmenas siguiendo las floraciones de la comarca, como se ha hecho siempre: unas semanas junto al castañar, otras en el monte de jara. Es más trabajo que dejarlas fijas, pero es lo que permite cosechar mieles distintas sin salir de casa.
Del panal al tarro, sin atajos
Extraemos en frío y envasamos sin pasteurizar, cosecha a cosecha. Si quieres saber qué diferencia eso de la miel industrial, lo contamos en miel cruda vs. miel de supermercado.
Pruébala y compara
La mil flores y la de bosque de esta tierra están en nuestra tienda online, con envío en 24–48 h a toda la Península y gratis a partir de 35 €. Y si pasas por Zarza de Granadilla, escríbenos: te la enseñamos en persona.

